jueves, 4 de junio de 2020

Capítulo 27


Emilio  se desespera. Tenía esperanza que su hermano lo acogiera. Se siente desvalido. Se derrumba en el suelo y llora. Darío  siente afán de proteger al hermano de su amado como si fuera su propio hermano.
--¿y ahora qué hago? --Emilio . 
--Deja tus cosas aquí. Te invito a cenar.
--no me apetece salir.
--pues llamamos para que nos traigan unas pizzas. 
Mientras comen la pizza, Emilio  está muy callado. Se siente culpable por no decir lo que sabe pero no se atreve a decir la verdad. Además no quiere traicionar a Pablo aunque se siente muy protegido con Darío . No sabe qué hacer. Darío  cree que su silencio es debido a todo lo que le ha pasado y trata de animarlo. Le habla de lo primero que le pasa por la cabeza. Emilio  no dice nada pero tiene miedo de quedarse solo. Le gustaría que Darío  se quedara con él toda la noche. Darío se levanta para irse. 
--¿ya te vas? 
--tengo que hacerlo, a partir de ahora tienes que aprender a vivir solo.
Emilio  está muy asustado. 
--pero puedes contar conmigo. Esperame aquí. Ahora vengo.
Darío  va al cajero más cercano y luego vuelve con el chico y le da bastante dinero: 
--le iba a dar el dinero a tu padre pero tú le necesitas.
Emilio  no lo quiere aceptar. 
--cuando seas un escritor famoso me lo devuelves. --insiste el otro simpático. 
--¿pero qué hago? No me vas a mantener siempre.
--Yo no es para darte órdenes pero hasta que la cosa se arregle deberías trabajar, aunque sea un poco. No sé para comer... supongo que te podrás quedar aquí. 
--pero no sé hacer nada y no me gusta ver mucha gente.
--justo en la clínica necesitan un mensajero, Lo ideal es que supieras ir en moto pero para sitios que estén cerca... 
Emilio  está inseguro: 
--es que no sé si sabré hacerlo.
--claro que sí, no tendrás que hacer mucho, generalmente será solo dejar un sobre. No tendrás que tratar con mucha gente. Tu jefe sería casi yo, yo te daría las órdenes-- dice muy simpático. 
La idea de trabajar cerca de él no le desagrada. 
--bueno... si tú crees que no te voy a quedar mal --Emilio . 
--No te pagarían mucho, pero algo es algo...por dinero no te preocupes, cuenta conmigo como si fuera tu hermano.
Lo abraza. Por dentro Emilio  le pide perdón. 
--Pablo tiene que dar la cara por mi, si no no le pienso guardar el secreto--dice Emilio  para sí. 
Darío  no quiere dejarlo mal, está preocupado por él. Sabe que Germán  le reprocharía que no hubiera apoyado a su hermano. 
--estás tranquilo ¿no? Si necesitas algo, lo que sea me llamas. Mañana no me falles, te vengo a buscar mañana por si puedes empezar a trabajar. Estate listo. 
--no sé cómo pagarte lo que haces por mi.
--basta con que me avises si sabes algo de tu hermano.
Lleno de culpa le dice: 
--seguro. 
Darío  le sonríe sintiendo que tiene un aliado en Emilio. Justo cuando él   se va, Emilio  llama a su amante. 
--¿qué es lo que quieres? 
No le hace nada de gracia escuchar la voz de Emilio . Su rostro se llena de odio y desea colgar. Emilio  está furioso: 
--¡me has jugado sucio, voy a decir la verdad. Tu hermano no se merece este engaño. Él me está ayudando y no como tú¡¡¡no le puedo hacer esto¡¡ 
Pablo se hace el ofendido: 
--¿y a mi si me puedes traicionar? ¡hoy hicimos el amor, ¿es que no fue importante para ti? Me ofendes, para mi fue especial y veo que para ti no  y eso me hace mucho daño.
--¿y quien habló con mi padre? 
--Javier ... él  fue.. Yo te juro que nunca te haría daño.
--no me protegiste. Dejaste que creyeran que abusé de ti.
--estaba en shock. No seas injusto conmigo. Yo estoy sufriendo tanto o más que tú.
--sí pero tú vives en mi casa y yo estoy solo. 
--Yo no tengo dinero. No te puedo ayudar, además Javier  me hace chantaje. Yo no le quiero hacer daño a mi hermano. Javier es muy malo. Ha amenazado con hacer daño a mi hermano. Tengo miedo. Piensa en mi hermano, me equivoqué pero no quiero que sufra. Guárdame el secreto. Sé que nunca me debí involucrarme con el  esposo de mi hermano pero yo no le quiero hacer daño. Tú y yo estamos muy unidos. No puedes traicionarme a mi. Eres muy especial para  mi. Lo único que tengo junto a mi hermano.
--quiero verte.
--si claro.. cuando tenga un momento.
--¡¡no ahora¡¡¡si no vienes mañana por la mañana diré toda la verdad¡¡ 
--eso no solucionará las cosas, tú no volverás a tu casa. Estaremos fastidiados los dos ¿eso es lo que quieres? 
--bueno pues al menos los dos podríamos estar juntos y yo no me sentiría un traidor con tu hermano.
--¿y conmigo si puedes ser traidor? Eres como una viuda negra. No se le hace eso a un chico con el que hiciste el amor. Yo te he regalado mi primera vez. No esperaba que fueras así.
--estoy mal... quiero verte.
Emilio  le da la dirección en la que lo espera, Pablo le asegura que irá mientras que se muere de rabia. 
--¡he llegado demasiado lejos. Ahora no puedo perderlo todo. No puedo,  espero que Javier  sepa lo que hace¡¡ 

Emilio  está en el estudio impaciente. Pablo no tarda en llegar. Emilio  lo abraza y aunque el otro se muestra dulce está lleno de rabia. 
--te necesito. No me dejes solo. Tengo que estar seguro que vas a estar conmigo, que no fuiste tú el que me traicionaste.
--¿porque desconfías de mi? --le pregunta en plan víctima. 
--no quiero estar solo. Si te voy a guardar el secreto, pues quiero verte. Quiero estar a tu lado.
--¿me estás haciendo chantaje? --Pablo molesto. 
--no pero te necesito y quiero saber que estás a mi lado.
Pablo sabe lo que tiene que hacer para tenerlo contento y lo hace aunque por dentro lo maldiga. Pablo lo besa y a Emilio se le olvida el mundo.
















Emilio  está en el suelo desnudo. Está relajado y feliz después de hacer el amor.  Pablo se sube los pantalones mientras le dice: 
--no me gusta que me hagan chantaje. Yo te quiero mucho y creo que te lo estoy demostrando pero no te pases.
Emilio  está muy contento con Pablo y se siente mal por haber pensando en traicionarlo. 
--no te vayas, quédate conmigo aunque sea esta noche solo. Va a ser la primera noche que pasaré solo.
--por favor, aquí no hay cama. Ya es bastante duro para uno pues imagina para los dos.
--pero al menos estaremos juntos. No me dejes solos.
--tenme paciencia. Yo me iré a vivir contigo pero no ahora. No me friegues con mi hermano. Ya no se trata de que me echen de la casa de tu padre. Es el gran daño que le harías a mi hermano... a mi.
--yo callaré pero quiero que me vengas a ver todos los días.
--¡no me gusta que me hagan chantaje¡ --le dice molesto. 
--¡tómatelo como lo quieras pero te espero mañana por la noche¡¡ 
Pablo se va furioso. Emilio  se queda abatido. 

Javier  está esperando a su amante en el cobertizo. Se sorprende porque tarda en llegar. Éste llega furioso. 
--¿¿dónde estabas? ¡¡creí que me ibas a dejar plantado¡¡ 
como una furia él le dice: 
--Me voy a tener que acostar con ese degenerado de Emilio  para que nos guarde el secreto. Mucho me vas a tener que pagar para que me compense.
--ya, no hagas enfadar a un moribundo.
Los dos se ríen.
--¿y qué pasará cuando no mueras? Se darán cuenta que has mentido.
--será un milagro
Los dos se ríen mientras se besan y se desnudan.
---es por eso tan importante que sigas teniendo contento a Emilio. Él se tendrá que acostar con ese médico asqueroso para que me haga otro certificado falso pero esta vez diciendo que me curé
Se preparan para hacer el amor. Los dos no saben que Renata ha seguido a su hijo. Ha quedado en shock.  Vuelve a su cuarto horrorizada. Alfredo está muy decepcionado de sus dos hijos y solo habla maravillas de Javier . 
--tú si que has tenido suerte con tu hijo, que pena con los míos. Pablo si es un muchacho decente que jamás me daría un disgusto.
Renata fuerza una sonrisa, sabe que ahora lo peor que podía pasar es que su esposo averiguara la verdad. 
--mañana mismo iré al notario. No quiero que a mi muerte esos dos, que no merecen ser hijos míos, reciban dinero. Todo será para ti y Javier , nuestro hijo.
Alfredo es muy mimoso con  Renata que tiene el rostro desencajado por la angustia. Sufre por lo que está haciendo su hijo pero se lo calla. 

Darío  está encerrado en el baño de su habitación. Llora leyendo el diario de Germán  y besando esa foto. 
--¿dónde estás? Donde? 

A la mañana siguiente, tal y como le prometió, Darío  va a buscar a Emilio  y los dos juntos van a la clínica en la que trabaja el primero. 
--no tengas miedo. Irás poco a poco, yo te ayudaré.
--sabes, llame al trabajo de Germán .
 El corazón de Darío  late fuertemente 
--pero no me han querido decir nada. Se ve que él  lo ha prohibido... En casa de mi prima tampoco está. 
Con desesperación Darío  dice: 
--trata de averiguar, por favor. Necesito saber que está bien... 
Emilio  lo mira con pena: 
--mi hermano no podría encontrar mejor compañero de vida que tú.
--te lo agradezco aunque yo sabes que no soy una ganga. No le puedo ofrecer nada a tu hermano. Tengo una familia..
Emilio  siente deseos de decir la verdad pero la relación que tiene con Pablo no se lo permite y se lo calla. Es mucho lo que desea a Pablo.

Capítulo 26

















Pablo y Emilio  están desnudos en la cama. El primero tiene que hacer un gran esfuerzo para disimular su asco. Emilio  está en las nubes.
--nunca pensé que esto iba a pasar... tú... eres mi sueño... siempre pensé con hacerlo con alguien como tú.
--que bueno que disfrutaste.
--¿y tú??y ahora?
--Yo no me esperaba que pasara esto pero no me pude controlar.
A pesar de que han estado juntos, Emilio  aún no se atreve ni a tocarlo.
--¿y ahora? Que se supone que somos.
--amigos --se apresura en decir Pablo-- como siempre... no me presiones...  y aún estoy como en shock.
--si claro yo nunca había sido tan feliz.
_no ha estado mal y aún no ha acabado..  
--¿no?
Pablo se la  va chupando con asco.
--tú aún no has descargado y quiero que lo hagas dentro de mi .
--¿me  vas a  beber la leche? --jadea sorprendido..
Pablo siente asco pero se finge seductor.
-otro día, quiero que me la metas. Quiero vivir esto que me pasa plenamente.
--voy pasivo. Nunca lo hice. Te haré daño.
Pablo besa y acaricia ese cuerpo que detesta mientras Emilio se retuerce del placer.
--no importa. Será especial para los dos. Algo inolvidable. Es una prueba de amor que te quiero dar. Quiero que seas tú el que desvirgue mi culito.
Y Emilio traga saliva excitado. Está nervioso pero feliz. Es Pablo el que le tiene que poner el condón ya que Emilio nunca usó. Emilio está feliz. No imagina el odio que Pablo siente por él. Mientras Emilio  suspira de felicidad, Pablo no puede evitar que una lágrima se deslize por su mejilla. Odia a Javier  por lo que le obliga a hacer, odia a Emilio , se odia a sí mismo.
--¡mucho dinero me van a tener que dar para compensar todo esto y después... los voy a destruir a todos, a todos¡ --piensa con rabia.

Mientras, en plan buen hijo. Javier habla con Alfredo tiene el rostro desencajado:
--es un error, no puede ser.
--mi cuñado se nos ha quejado. No lo ha denunciado porque siente pena por usted... pero su hijo lo espia mientras se desnuda... le hace proposiciones deshonestas... ¡lo ha visto masturbarse oliendo sus calzoncillos sucios¡ no lo digo para perjudicar a Emilito pero está enfermo y necesita ayuda profesional  antes que haga daño a alguien.
Alfredo enloquece de rabia. No duda de las palabras de su hijastro que le finge un falso apoyo. Sube como loco a la habitación de su hijo a pesar que Javier  le dice que se controle. Los estridentes gritos de Pablo mientras Emilio lo taladra se oyen por toda la casa. Alfredo se horroriza al entrar en el cuarto de su hijo. Pablo llora. Se comporta como si Emilio lo estuviera violado. Como si quisiera huir pero el hombre lo retuviera. Alfredo así lo cree. Siente un gran odio por lo que ve. Javier sonríe a Pablo que está abatido por el dolor y la vergüenza. Salta de la cama y se encierra en el baño. Llora. Se da golpes contra la pared. Alfredo oye esos llantos y estalla contra su hijo. Es la confirmación que ha sido violado
Alfredo lo agarra del cuello a su hijo y lo estampa contra la pared.:
--¡¡maricón... enfermo...degenerado ¡¡tu no eres mi hijo, tú no eres mi hijo¡¡¡vete de mi casa, vete¡¡¡¡
Emilio  mira a su padre con miedo: No sabe qué decirle.
--¡por eso no trabajas, porque eres una escoria, seguro que te drogas, que tienes sida¡¡
--¡no, no¡
Alfredo  golpea a su hijo. Javier, aunque se finge compresivo con su padrastro, está disfrutando de lo que pasa. Alfredo arremete contra  su hijo mientras como un loco le exige que deje la casa. Renata y Darío  entran en la habitación. 
--¿¿qué es esto? -Renata.
--¡no te metas. Este depravado se lo merece...violó a Pablo¡¡
Renata no se atreve a decir a nada pero está segura que Pablo y su hijo lo han manipulado todo. Alfredo está como loco y da patadas a su hijo que en el suelo y desnudo llora lo que enloquece más al hombre. Darío  trata de separarlos.
--¡es su hijo, no lo puedes tratar así¡¡
Alfredo centra su rabia por lo que él considera una traición de sus dos hijos en el asustado Emilio . Darío  siente pena por no poder ayudarlo.
--déjelo, lo va a matar¡¡no puede ser así con sus hijos. Son sus hijos con sus errores y sus virtudes¡¡
--¡¡yo no tengo hijos... bueno si... Javier  es mi único hijo¡¡
--¡haga lo que quiera pero deja ya al chico. Está muy asustado, si quiere que se vaya pues déjelo ya¡¡
Darío  empuja a Alfredo y así logra que éste deje de golpear a su hijo. Darío  socorre a Emilio.
--¿estas bien? Deja que te revise... Ya sabes que casi soy médico.
Darío  le trata con mucho cariño pero Emilio  siente mucha vergüenza ante su salvador. Y no se atreve a mirarlo a los ojos. Darío  es muy protector con él. Lo ayuda a levantar.
--vamos, tienes que vestirte.
Luego se dirige a Renata y su esposo:
--salid de aquí, por favor, no lo avergüencen más.
--Yo me quedo aquí para apoyar a mi padre -Javier .
Alfredo lo mira con cara de agradecimiento. 
--lástima que tú no seas mi hijo de verdad.  Tú nunca me fallarías -Alfredo.
Los ojos de Javier  brillan por lo bien que está saliendo todo. Alfredo mira con desprecio a su hijo y le dice:
--toma tus cuatro porquerías y en cinco minutos te quiero fuera de mi casa y no te quiero volver a ver en mi vida.
Emilio  está deshecho en un amargo llanto. Darío  lo mira con pena. Luego mira a Alfredo:
--piense bien lo que está haciendo no se vaya a arrepentir luego -Darío .
Alfredo mira con dureza a su hijo y se va. Javier  con él. Los chicos quedan solos. Emilio  está deshecho. Darío  trata de animarlo.
--tranquilo, no pasa nada. Todo saldrá bien.
--¿te parezco un monstruo? Te juro que no hice nada malo. Pregúntale a tu hermano.
Emilio señala el baño. Pablo llora bajo la ducha. Con la esponja frota en ese culo suyo que ha sido taladrado. Siente asco de sí mismo. Darío acaricia a Emilio fraternalmente.
--claro que no has hecho nada malo.  Me da pena por el padre que tienes no por nada más pero que sepas que en mi tienes un amigo.
Emilio  llora desesperado y Darío  lo abraza con el cariño de un hermano.
--saldrás adelante ya verás.
Emilio  lo mira con los ojos enrojecidos y al otro le despierta mucha compasión. Desea protegerlo.
--¿pero cómo? Nunca he trabajado, no sé hacer nada ¿qué voy a hacer? Estoy en la calle.
--claro que no, puedes ir con tu hermano.
--¿pero cómo me voy a pagar el viaje?
--Germán  está aquí.
--¿cómo?
--¿No sabías? Tu padre lo echó de casa.
--¿cómo?
--Te lo voy a contar pero espero que no me juzgues. Tu padre descubrió que se acuesta conmigo. Germán y yo nos amamos y bueno... sé que debes estar molesto conmigo...
--no, no --dice nervioso.
 --No sé nada de él . Estoy preocupado. Vamos a su estudio. Así tú te quedas ahí y yo me quedo más tranquilo si hablo con Germán  y os dejo juntos.
Emilio  se siente un miserable, quiere decir la verdad pero el recuerdo del momento que ha vivido con Pablo se lo impide, no puede creer que él tenga algo que ver en eso y prefiere hablar con él antes de hacer algo. Darío  le da su ropa para que se viste y mientras él prepara una bolsa con ropa del chico. No quiere que se quede en esa casa para que Alfredo no lo humille más y además tiene prisa en reunir a los dos hermanos y así ver a Germán  y quedarse tranquilo al saber que él  está bien.

Emilio  ha estado muy callado durante el camino. Darío  está a su lado mientras van al estudio de Germán . No sabe qué decirle y respeta su silencio pero le hace sentir su amistad. Además está muy ansioso por ver a Germán . Emilio  está muy triste y lleno de remordimientos. Se siente un miserable ya que sabe que con su silencio está haciendo un gran daño a su hermano y a Darío  que se está portando muy bien con él pero no dice nada. Emilio  tiene llaves del estudio de su hermano pero no hay rastros de Germán . Darío  se decepciona.
--tal vez llegará más tarde -dice Darío .
--pero debería estar su maleta.
--tal vez volvió al pueblo ¿por qué no llamas a tu prima?
--No lo creo. Tiene que trabajar.
--¿y entonces donde está? ¿y si le pasó algo ? -pregunta triste y preocupado.
Darío  mira a su alrededor, los recuerdos de sus últimas horas de felicidad se le caen encima. Ahora está angustiado por no saber de su amado.



Capitulo 25




A pesar que Darío  busca un rincón donde tener un poco de tranquilidad no la encuentra. Se topa con el padre de Germán . Darío  quiere huir, éste lo llama. Alfredo habla con Darío :
--yo entiendo que mi hijo te provocó, a partir de ahora está prohibido recordarlo. Voy a tirar todo lo que recuerda a él . No quiero que haya ni una foto suya.
--yo le juro que no lo voy a volver a ver pero usted no puede renegar de él .
Alfredo no soporta que le recuerden lo que ha pasado:
--ese degenerado me ha llenado de vergüenza.   Hubiera preferido que muriera. Nunca esperaba que me diera ese disgusto. Aunque no es la primera vez que me cubre de vergüenza ¡no quiero volver a oír su nombre¡
Darío  se siente culpable por todo el dolor que ha causado a Germán  y le gustaría poder hacer que su padre no le dé de lado.
--él  se enamoró  yo soy más culpable que él, ahora él  lo necesita más que nunca.
Alfredo se muestra muy agresivo:
--por el bien de Renata, de mi familia no te lo voy a tener en cuenta. Voy a aceptar que mi hijo tuvo la culpa.
--pero es que yo...
Alfredo lo mira amenazante y no le deja seguir:
--¡¡basta ya. Yo solo he tenido un hijo y punto¡
Alfredo se va. Darío  solloza pensando en Germán .
--lo siento mi amor. No puedo hacer nada por ti. Sé que fue mi culpa, siento que amarte me haya costado tan caro pero no puedo hacer nada.
Darío  sufre pensando en lo feliz que fue en el estudio de Germán  y en lo infeliz que es ahora.
--era un sueño, un sueño que se me ha convertido en pesadilla.

Por un lado, Javier  está con Pablo. De nuevo en el dormitorio del matrimonio.
--¡eres un imbécil, por tu culpa se ha descubierto nuestro plan¡
--¡te digo que ese guarro come de mi mano¡
--¡pues no es lo que vi¡ 
--Yo sé que le gusto yo demasiado y por eso se va a poner de mi lado.
--Si ahora se enfrentó a ti es porque no le gustas tanto y ¿si se cansó de ir detrás tuya y ahora le gusta Darío?
--no, es imposible.  Me lo he estado trabajando mucho. Sé que hará lo que yo quiera. Se acostó con un viejo asqueroso que detesta por mi. Se mataría si se lo pido.
Javier  no está muy tranquilo.
--confía en mí --Pablo.
El  esposo de Darío  se ha quedado pensativo. De pronto se le ilumina la cara.
--¿qué es lo que planeas? --Pablo.
--voy a hacer que Alfredo desherede a los dos y mamá y yo nos quedaremos con todos.
--¿y cual es el plan?
--Dejar que Emilio quede como un enfermo y un degenerado a ojos de su padre y nosotros sus victinas.
--si lo atacamos entonces sí va a hablar.
Javier  es muy cariñoso con su amante:
--ya, entonces eres tú el que tendrás que actuar, tendrás que lograr que ese imbécil no hable.
--¿y cómo lo voy a hacer? Se enfadó conmigo. Ahora sólo lo he detenido por el chantaje. Sé que puedo hacer que vuelva a confiar en mi pero no si lo atacamos.
--tú sabrás cómo tenerlo contento. Debes ser muy complaciente.
Pablo lo mira con el rostro desencajado:
--No, no debes estar pensando eso...
--quiero que te acuestes con él, que lo vuelvas loco con sexo, que le quites la voluntad.
--Yo no pienso hacer eso.
--lo harás... y dejarás que sea el activo .
--¡¡Emilio no es activo¡¡me va a hacer un daño del carajo¡¡yo no quiero que me la metan¡Eso es de putos¡no me gusta y no quiero. Nunca nadie me la ha metido y no lo harán ¡
Javier golpea el culo de Pablo divertido :
--este culo virgen va a probar por fin una verga.
Pablo se niega. Por que no va con él y por miedo:
--me va a matar del dolor.
--esa es la idea. Que te duela. Tienes que seducirlo y lograr que se clave en ti y podrás gritar lo que quiera¡¡ será un sacrificio. Tú piensa en todo el dinero que recibiremos.
---¡¡yo soy macho¡¡
Javier  lo mira divertido:
--y a mi me lo demuestras. Pues ahora hazlo con él. Hazle todas esas cosas que me haces a mi y deja que te las haga él a ti. Seguro que nunca se pondrá en tu contra.
--¡¡ni hablar¡¡
--tu mismo. Yo en media hora hablaré con mi papito. Le diré  que su hijo te está acosando. En cuanto se sepa la verdad que le puede contar tu amorcito tú vas a salir de esta casa volando. Yo a lo mejor tendré mejor suerte. Ten en cuenta que Alfredo ama mucho a mi mamá y seguro que por ella  no se atreverá a echarme de la casa.
--¡no me puedes hacer eso¡¡imagina, mi auto-estima... mi fama...
Javier  va a la puerta mientras que el guapo hermano de Darío  le suplica:
--no me hagas esto ¡no me puedes hacer esto¡¡no puede ser que no te importe que tenga que hacer esta cochinada¡
Javier  está dispuesto a todo por conseguir sus planes:
--el tiempo está pasando yo de ti me encargaría que ese muchacho estuviera feliz cuando su padre lo eche.
Javier  lo mira divertido y él se queda en el pasillo molesto. Mira con cara de asco la habitación en la que duerme con Emilio . Piensa unos segundos y finalmente dice:
--primero maricón que pobre.

Ajeno a las maquinaciones de Pablo y Javier , Emilio  entra en su cuarto y se tumba en su cama llorando intentando asimilar todo lo que ha pasado.
--Darío  y Germán  ¿juntos? ¿se amarán?
Le hace daño pensar que tiene la felicidad de su hermano en su mano y que no se atreve a hacer nada para ayudarlos. Va recordando lo mucho que le gustó Darío  cuando lo conoció. Piensa en lo mucho que está disfrutando con Pablo.
--tengo que traicionar a uno de los dos... pero ¿a cual?
Está en esas cuando entra en la habitación Pablo. Emilio  lo mira triste. Se da la vuelta, no lo quiere mirar. Pablo lo mira con desprecio ya que él no le ve. Luego hace un esfuerzo por mostrarse simpático. Se sienta en la cama con él. Le pone la mano sobre el brazo y lo nota temblar de deseo. Lo tranquiliza ya que se da cuenta que tenerlo de su lado será muy fácil. Le habla con un falso cariño pero su voz, su voz que tanto le gusta se le clavan dentro al hermano de Germán .
--supongo que estás enfadado conmigo por lo que pasó antes ¿no?
Emilio  no le dice nada, sólo lo mira con el alma herida. Pablo le sonríe para desarmarlo.
--pero es que tú también... siempre te respeté porque tú me respetabas a mi, pero no me esperaba una traición de tu parte ¿a ti te parece bonito espiarme y querer hacerme chantaje?
--¿y tú?- pregunta llorando.
Pablo le acaricia el rostro mientras con ternura:
--¿te gusto?¿te gusto mucho?
Emilio  no contesta pero se estremece por la caricia del otro.
--yo te tengo mucho cariño pero es que me sacaste de onda. Javier  se me metió en mi cama y después de la primera vez me hace chantaje. Me obliga a hacer lo que quiera él  o le dirá a mi hermano la verdad ¡ te juro que yo no le quiere hacer daño a mi hermano pero Javier  me tiene en su mano y yo soy muy débil¡
Muy triste, Emilio  le dice:
--me grabaste, me dijiste que te tenia que comprar un coche.
Aunque tiene ganas de ahogarlo, Pablo no pierde los nervios y trata de llevarse al muchacho a su terreno.
--no hagas caso de lo que te dicen cuando uno está enojado. Tú reconoce que te pasaste…
Emilio  lo mira sollozando. Pablo lo va acariciando la pierna y Emilio  jadea. Se le está olvidando todo.
--tú sabes que me gustan las mujeres  pero eso no quiere decir que no me gusten otras cosas... tú... de hecho me daba rabia que tú no tuvieras el coraje para decírmelo.
Emilio  no da crédito a lo que le está pasando cuando uno de los buenorros de sus sueños lo besa de nuevo mientras otra vez le agarra el paquete. Está tan feliz que no ve la cara de asco del otro.